viernes, 8 de abril de 2016

Buscando a Nemo


Marlin y Coral son dos peces que van a ser padres. Cuando los huevos están a punto de nacer, son atacados por un pez enorme. La madre intenta proteger sus huevos y el padre, intentando defenderla, se queda inconsciente. Cuando el padre despierta, ha desaparecido la madre y todos los huevos, a excepción de uno, que decide llamarlo Nemo. El padre lo cuida lo mejor que puede y es muy sobreprotector con él. Nemo nace con una deformidad ya que tiene una aleta más pequeña, y su padre la llama “la aleta feliz”.
En su primer día de colegio, desoyendo los consejos de Marlin, Nemo se lanza a nadar a mar abierto para explorar un bote que ha llamado su atención. Antes de que su padre pueda alcanzarle, un submarinista le atrapa en su red de pescar. Nemo acaba encerrado en una pecera de la consulta de un dentista, frente a la bahía de Sidney.
Su padre desesperado, inicia su búsqueda y se encuentra con Dory, un simpático pez que pierde la memoria a corto plazo. Ambos siguen la única pista que tienen, la dirección del buceador escrita en las gafas de buceo que perdió en el fondo del mar.
En su búsqueda, tiene que superar muchos obstáculos y peligros, aunque también viven experiencias de amistad con bancos de peces, tortugas, etc.
Mientras tanto, a la pecera llegan noticias del heroico pez payaso que está cruzando el océano en busca de su hijo Nemo. Un día, llega a la consulta la sobrina del dentista y éste coge a Nemo con una red y lo pone en una bolsa de plástico para entregársela como regalo de cumpleaños. Gracias al plan y a la ayuda que le prestan los amigos de la pecera, Nemo consigue escapar a través de un desagüe.
Finalmente, Nemo consigue reencontrarse con su padre. 


Es una obra maestra de la animación, lo mejor de Pixar hasta este momento. Tiene un guion maravilloso, que combina a la perfección el sentimentalismo y la ternura clásicos de Disney de toda la vida y el sentido del humor algo más gamberro aportado por Pixar a la fórmula (y que nunca roza el absurdo). Y sobre todo, es puro entretenimiento para todos los públicos, no sólo para los niños.

Lo que ocurre es que conviven con el drama de pérdida y miedo absoluto, una odisea de ansiedad extrema con una saludable y bienvenida crítica ecologista como motor argumental, un montón de géneros más. Desde el cine de terror subacuático con los ataques del tiburón al género carcelario, con unos divertidísimos peces "de pecera doméstica" como veteranos tramando una escapada.


Por supuesto, los hacedores de esta película no olvidan dedicar a la animación abundantes hallazgos expresivos e importantes avances en técnicas. Secundarios magníficos, genuinas fiestas para el degustador de los grandes dibujos animados, como las gaviotas conviven con secuencias impresionantes, como el tratamiento del mar, de su luz y de los corales.

Esta película, como bien dijo un avispado crítico de cinemanía, no es una película, sino un milagro. Sigamos nadando.

martes, 5 de abril de 2016

El Rey León "The Lion King"

El Rey León es una de las grandes películas de animación de Disney.
No haría mucha falta hablar de su trama, porque  ¿Quién no conoce esta historia? Pero si no es así, aquí va un recordatorio.

Simba es un cachorro de león, hijo del rey de la pradera, Mufasa. Y por ese motivo está destinado a convertirse en rey algún día, lo que le convertirá en el principal objetivo de su tío Scar. Scar pretende liquidar a ambos y de este modo reclamar el trono para sí. 

Es un largometraje de animación que habla sobre la vida y la muerte, la perdida de los seres queridos, el peso de la culpabilidad, la responsabilidad de hacerse adultos, como encontrar nuestro sitio en la vida, la ambición del poder, las traiciones y las mentiras, pero lo explica en un lenguaje sencillo para que lo puedan comprender los más pequeños de la casa.
Una sucesión de bonitas imágenes, acompañadas de una excepcional banda sonora , y todo eso a través de una historia con bastante sentido. Unos personajes que poseen bastantes rasgos humanos, aunque sean animales de la sabana africana. 


El Rey León no solo es una buena película de animación, sino que estamos frente a una gran película que merece figurar en prácticamente cualquier catálogo cinematográfico. Obviando cualquier premio y los records de recaudación que batió en su momento, hablar de esta cinta es hablar de una de las más grandes de la historia de Walt Disney. Prueba de ello no solo es la cantidad de secuelas que ha dado lugar, o tan siquiera los videojuegos de primer nivel que inspiró, sino también el propio musical que a día de hoy es uno de los más espectaculares y valorados de la escena internacional. 


Dicho esto podemos afirmar que cualquiera que tenga una filmoteca en casa debería tener The Lion King entre sus títulos. Si no es por amor al cine, al menos para satisfacer a su niño interior, el cual se lo agradecerá encarecidamente.